Primera Biblioteca Infantil Instituto de Humanidades Luis Campino

Nadie puede negar los importantes beneficios que trae la lectura: capacidad reflexiva, autonomía, activación de la imaginación. Ahora si es desde temprana edad, aún mejor.
Los buenos lectores no nacen, se hacen. Por eso, con el objetivo de incentivar la lectura desde la infancia, la Biblioteca Central de nuestro Instituto se ha fijado como meta la creación de un espacio escolar destinado a que los alumnos y alumnas del Primer Ciclo Básico cuenten con libros adecuados a su edad y un entorno que estimule el gusto por la lectura.
Desde hace casi dos meses los alumnos de 1º a 4º básico pueden obtener su carnet de biblioteca que los acredita como lectores y les da acceso con material y mobiliario adecuado a la edad, tamaño e intereses. Esto le permite al alumno ser integrante del grupo “socio de la Biblioteca” lo que genera mayor pertenencia a su colegio, incentivando la responsabilidad y autonomía.
En este corto periodo los alumnos han usado de manera espontánea este espacio, solicitando los libros allí disponibles y compartiéndolos en grupos, lo que demuestra el interés de los niños por contar con un ambiente fuera del aula especialmente diseñado para ellos.
Los padres y apoderados también pueden integrarse al proyecto como promotores de buenos hábitos lectores, para esto se les informará de las actividades que ahí se realicen y las formas como pueden colaborar, entre ellas: donaciones de material didáctico o de lectura. Junto con esto, el papel de los padres es fundamental en la promoción del correcto uso de una biblioteca infantil por ejemplo aconsejando a los niños en el cuidado de los libros y mobiliario, además de propiciar la responsabilidad en la entrega puntual del material prestado.
Los beneficios
Promover a temprana edad los hábitos de lectura genera potenciales lectores en el futuro, mejorando sus capacidades de comprensión y reflexión. A su vez, la coordinación de las actividades de biblioteca y aula mejorarán los procesos de enseñanza y aprendizaje. Los alumnos adquieren actitudes de respeto y conservación de los libros en general, a su vez que se hacen responsables de sus propios procesos de aprendizaje.
Por todos estos propósitos y buenas razones es que queremos invitar a todos: alumnos, apoderados y docentes a participar activamente en este proyecto para obtener los mejores resultados: cuando se adquiere el hábito de leer desde niño, no se abandona de adultos.
Verónica Albornoz E., Bibliotecóloga